sábado, 24 de febrero de 2018

Retrato del escritor bipolar

Durante siglos no tuvo nombre. Era la enfermedad silenciosa, el mal secreto que se disfrazaba de depresión, paranoia o locura y que era mejor ocultar. Pero el trastorno bipolar existe, y es devastador: escritores como Tolstoi, Balzac, Faulkner, Hemingway, Virginia Woolf, Tennessee Williams, Juan Ramón Jiménez o José Agustín Goytisolo sufrieron sus embates con desesperación, a menudo hasta la muerte. En realidad, su nombre exacto da igual: hoy sabemos que el transtorno bipolar sólo es una pirueta formal concebida en los libros de psiquiatría. Es la antigua psicosis maníaco-depresiva, pero con un nombre que infunde menos temor y rechazo. El Cultural visita a algunos de sus más ilustres enfermos literarios, sabiendo que existen muchas historias silenciadas, demasiadas, aún por descubrir.


José Agustín Goytisolo, Leopoldo M. Panero, Hemingway, Juan Ramón, Pedro Casariego o David Foster Wallace son algunas víctimas de la enfermedad
Aunque se desconoce la etiología de la enfermedad, hay un relativo consenso en cuanto a que se trata de un desorden bioquímico, con origen genético y hereditario, pero con desencadenantes externos. La angustia, la ansiedad o una experiencia traumática, pueden desencadenar un brote y desembocar en el suicidio. El 20 por ciento de los enfermos se quita la vida y al menos un 50 por ciento lo intenta. La lista de escritores, músicos y pintores que se despidieron del mundo con un trágico estampido o un gesto silencioso desborda cualquier estimación superficial.

Hemingway es uno de los casos más conocidos. Hijo de un padre suicida, conservó la pistola que le dejó huérfano durante toda su vida. Con un humor oscilante, que le hacía transitar de la euforia y la temeridad a cierta misantropía, el 2 de julio de 1961 se voló la cabeza con una escopeta de dos cañones.

La herida de Sylvia Plath


Su nieta Margaux prefirió el fenobarbital y escogió una fecha simbólica: el 1 de julio de 1996. Al igual que su abuelo, sufría depresiones y se refugiaba en el alcohol. No está de más señalar que el autor de El viejo y el mar padecía un insomnio obstinado que sólo se apaciguaba con la luz. La luz es un potente antidepresivo en muchos bipolares, pues mejora su estado de ánimo y les ayuda a experimentar una tibia esperanza.

El suicido de Sylvia Plath reúne todas las características de las tragedias griegas. El 11 de febrero de 1963, después de largas depresiones y anteriores intentos de suicidio, se levantó en su piso de Londres y preparó el desayuno a sus hijos. Después, abrió el horno de la cocina e introdujo la cabeza, abriendo las espitas de gas. Separada de Ted Hughes, había soportado un invierno de soledad y privaciones que exacerbó sus tendencias autodestructivas. Al principio consideró que alquilar el apartamento donde había vivido W. B. Yeats representaba apostar por la vida, pero la herida que estragaba su alma permanecía abierta desde que perdió a su padre a los nueve años. En sus sobrecogedores y bellísimos Diarios, ya había anotado en julio de 1950: “Quizá nunca llegue a ser feliz, pero esta noche estoy contenta”. En 1957, no se apreciaba ningún cambio esperanzador: “He estado dando tumbos por ahí, lúgubre, oscura, desolada, enferma. Si supero este año será la victoria más grande que haya alcanzado nunca”. En 1959, las cosas no han mejorado: “Mi cabeza es un batallón de problemas”. Eso sí, parece que la infelicidad es el estímulo principal de sus Diarios: “Sólo escribo aquí cuando estoy en un callejón sin salida”. En mayo de 1961, se interrumpen los Diarios, pero el 16 de octubre de 1962 escribe, refiriéndose a su asombroso poemario Ariel, compuesto en pocas semanas, presumiblemente en pleno brote de manía: “Soy una escritora de genio; se me ha concedido el don. Estoy escribiendo los mejores poemas de mi vida, los que me harán famosa...”.

Tal vez Virginia Woolf es el caso más célebre de escritora bipolar, acosada sin tregua por la enfermedad. La inminencia de una nueva crisis hizo que el 28 de octubre de 1961 se encaminara al río Ouse con los bolsillos llenos de piedras. Se dejó arrastrar por la corriente y no se recuperó su cuerpo hasta el 18 de abril. Su marido enterró sus cenizas al pie de un árbol en Rodmell, Sussex. Virginia dejó una conmovedora nota: “Siento que voy a enloquecer de nuevo. Sé que esta vez no me recuperaré (...). No puedo luchar más. Ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Si alguien podía haberme salvado habrías sido tú. Todo lo he perdido excepto la certeza de tu bondad”.

No menos dramático es el caso de David Foster Wallace, que se ahorcó el 12 de diciembre de 2008, con 46 años. El narrador y ensayista que poetizó sobre el malestar de un tiempo donde los medios audiovisuales se han constituido en criterio de realidad, propiciando la deshumanización y la disgregación social, luchó durante dos décadas contra una bipolaridad con predominancia de las tendencias depresivas. Durante mucho tiempo, la fenelzina le mantuvo estable, pero los efectos secundarios (disquinesias faciales, inhibición sexual, sobrepeso, pérdida de reflejos) le hicieron abandonar la medicación. Al poco de interrumpir el tratamiento, la depresión regresó con toda su ferocidad. Se ensayaron nuevos tratamientos, sin conseguir una remisión. Finalmente, venció la tristeza, sembrando la consternación entre sus amigos y familiares, que contemplaron su muerte con una mezcla de estupor, rabia y fatalismo. Franzen, Zadie Smith y Don DeLillo hablaron en un homenaje póstumo, lamentando la pérdida del cronista esencial de la posmodernidad.

En nuestro país, la bipolaridad ha afectado a figuras como José Agustín Goytisolo, Pedro Casariego, Leopoldo María Panero, Luis Martín Santos y Juan Ramón Jiménez. Es difícil establecer un diagnóstico en el caso de Juan Ramón, pero su ansiedad generalizada, su hipocondría, su tendencia al aislamiento, sus brotes de emotividad, sus crisis depresivas y su obsesión por la muerte, inducen a pensar que la bipolaridad es una explicación posible de un carácter difícil y propenso al conflicto. Luis Cernuda le dedicó unas palabras poco compasivas, acusándole de ser una especie de Mr. Hyde, pero Cernuda no parece el más indicado para hablar de equilibrio y voluntad de conciliación. En la época de Juan Ramón, no se hablaba de bipolaridad, sino de neurosis, pero yo me atrevería a afirmar que su neurosis hoy se diagnosticaría como trastorno bipolar, sin excluir otras patologías concomitantes. Pedro Casariego, escritor, poeta y pintor, hermano de Martín y Nicolás Casariego, escogió el 8 de enero de 1993 para arrojarse a las vías del tren en la estación de Aravaca. Dos días antes había considerado concluida su obra gráfica y literaria al finalizar Pernambuco, el elefante blanco, un cuento concebido como un regalo para su hija Julieta. “Mordido por un tren hambriento”, dejó el recuerdo de “un artista misterioso, intrigante, insólito”, según Ángel González. Su padre, el poeta Pedro Casariego H. Vaquero, le describió como “un raro, con virtudes poderosas, como la honestidad, el estoicismo, la austeridad y la clarividencia”. Creo necesario mencionar que, según Juan Ramón, “el poeta no es un filósofo, sino un clarividente”.

El loco egregio

Leopoldo María Panero es el loco egregio de nuestras letras, que nunca ha ocultado su desorden interior. Nacido en Madrid en 1948, sufrió la primera hospitalización psiquiátrica en 1970. Más adelante, ingresaría por propia voluntad en las unidades de psiquiatría de Mondragón y Las Palmas de Gran Canaria. Maldito, provocador, iconoclasta, incrédulo, aficionado al alcohol y enamorado de la heroína durante una década, su poesía brota de un desafío permanente a la razón, que no acepta las reglas del pensamiento lógico aplicadas al lenguaje, la vida o la moral. Su clarividencia convive con su progresiva desintegración personal. Aunque los médicos diagnostican esquizofrenia, no puede descartarse un trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar. A fin de cuentas, las últimas investigaciones sostienen que el trastorno bipolar y la esquizofrenia proceden de una causa común: una expresión defectuosa de los genes encargados de la producción de mielina en el sistema nervioso central.

En el ámbito de las letras hispanoamericanas, podríamos citar a Alejandra Pizarnik, que paralizó su corazón con 50 pastillas de secobarbital, uno de los barbitúricos empleados por Marilyn Monroe en su “probable suicidio”. Se cree que Pizarnik sufría Trastorno Límite de la Personalidad, una alteración psicológica que incluye inestabilidad afectiva, sentimientos de vacío e inutilidad, parasuicidios (autolesiones), irascibilidad. El diagnóstico diferencial atribuye a cada patología unos rasgos propios, pero reconoce que algunas enfermedades mentales pueden concurrir conjuntamente y admite que el Trastorno Límite de la Personalidad puede interpretarse como el umbral de la bipolaridad. Pizarnik escribió: “Siniestro delirio amar una sombra./La sombra no muere./Y mi amor/sólo abraza lo que fluye/como lava del infierno”. No es una mala descripción del tormento interior de los bipolares. Ni la esquizofrenia ni el trastorno bipolar se caracterizan por una doble personalidad que sólo existe en las ficciones cinematográficas.

Rompehielos contra el cerebro

¿Se puede convivir con el trastorno bipolar? Faulkner, Tennessee Williams, Twain, Tolstoi, Dickens, Hermann Hesse, Gorki, Schubert, Beethoven, Stevenson o Balzac lo consiguieron, no sin pagar un notable tributo de sufrimiento. Van Gogh, Schumann, Kurt Cobain, Cesare Pavese o Pier Angeli no fueron tan afortunados. Un brote de manía es como un rompehielos que embiste contra el cerebro. Durante largas noches de insomnio, las ideas crepitan como un bosque en llamas. La depresión es un atardecer interminable. Sientes que las horas no existen, que deambulas por un vacío perfecto. La muerte no es una intrusa. Es un pequeño claro donde te reencuentras con el paraíso.

No hago literatura. Convivo con esta enfermedad desde 1996 y conozco todos sus estadios. En ese tiempo, he logrado desarrollar una actividad razonable como crítico literario y docente. Mi hermano Juan Luis no tuvo tanta suerte. Se suicidó en 1982. ¿Hay alguna relación entre el trastorno bipolar y la creatividad? La manía imprime un ritmo vertiginoso al cerebro, favoreciendo la aparición de ideas y asociaciones, algunas completamente irracionales, pero que en el terreno de la poesía son verdaderas fulguraciones.


No es nada extraño que Van Gogh creara cerca de 900 obras en diez años, con interrupciones provocadas por las crisis depresivas. ¿Significa eso que el sufrimiento es el precio del arte? ¿Se equivocaba Nietzsche al afirmar que “el dolor nos hace profundos”? ¿Tenía razón Hölderlin cuando aseguraba que “sólo merecen el nombre de arte las obras capaces de expresar la experiencia del dolor”? La vida no comercia con transacciones de esta naturaleza. Nadie escoge el dolor, pero el artista bipolar, cercado por la inestabilidad, la desolación y la muerte, nos hace pensar que algunos hombres nacen -a su pesar- con un destino. 

Estados Unidos propicia golpe de Estado contra Venezuela

  • Estados Unidos propicia golpe de Estado contra Venezuela
Venezuela sufre una guerra despiadada por parte de EE.UU., la derecha venezolana y sus aliados en Latinoamérica y Europa. Una guerra brutal, que se está llevando a cabo a través de bandas terroristas que esperan el llamado de Washington de dar un Golpe de Estado contra Caracas.
No se había visto tamaña campaña de desestabilización,  desde los momentos más duros del enfrentamiento entre la Cuba de Fidel contra las administraciones estadounidenses. Una campaña que ha significado, incluso, el abierto llamado sedicioso del Senador estadounidense anticastrista de origen cubano, Marco Rubio, que como clásico inmigrante ultraderechista suele alentar intervenciones en Latinoamérica en forma más criminal que el más White Anglo-Saxon Protestant – WASP – halcón republicano. Rubio sostuvo que “el mundo apoyaría a las Fuerzas Armadas de Venezuela si decidieran proteger al pueblo y restaurar la democracia quitando a un dictador”.
Las palabras sediciosas de Rubio se dan a pocos días de las declaraciones del Secretario de Estado Norteamericano Rex Tillerson, que en visita efectuada a México señaló que se vería con buenos ojos una intervención militar del Ejército Venezolano para concretar una “transición pacífica” en la nación sudamericana. No debe extrañar estos llamados subversivos tanto de Rubio como de Tillerson pues siguen el ejemplo del inquilino de la Casa Blanca quien ha sostenido, permanentemente,  que no descarta una opción militar para sacar a Maduro del poder.
La Doble Moral Como Arma Política
Estas declaraciones ya no sorprenden a aquellos que analizamos la política exterior estadounidense. Son parte de su ADN golpista, ejemplificado en los golpes militares propiciados en gran parte de Latinoamérica en el siglo XX: Chile, Brasil, Argentina, Uruguay, Grenada, Panamá, Guatemala. Su apoyo a dictaduras militares y su oposición a movimientos de Liberación en Nicaragua, El Salvador, República Dominicana. O la mudez exhibida a la hora de no condenar el fraude electoral en Honduras, donde el candidato pro-estadounidense Juan Orlando Hernández se mantiene en el poder a pesar del fraude cometido. Es la hipocresía y la doble moral exhibida por Washington en forma permanente, que es difundida como máxima y auto de fe por las grandes corporaciones mediáticas internacionales.
Esta conducta desestabilizadora ha tenido la reacción digna de la cancillería venezolana pero que ha merecido el reproche y la crítica de todos aquellos gobiernos que suelen llenarse la boca con el concepto de democracia y exigencia de certificados de buena conducta, y que callan cobardemente callados cuando Washington les ordena secundarlo en sus objetivos subversivos. No hemos leído declaración alguna de los cancilleres y sus gobiernos agrupados en la Organización de Estados Americanos – OEA – condenando el llamado a la sedición, con honrosas excepciones como Bolivia, Cuba. Una OEA, cuya Secretaria General dirigida por el uruguayo Luis Almagro ha dado muestras de una conducta genuflexa, vergonzosa como no se había visto en años.
En el caso chileno la conducta seguida por el canciller chileno Heraldo Muñoz ha sido el ejemplo más claro y vergonzoso del funcionario que ha seguido los dictados de Washington en materia de cómo conducirse, qué decir y cómo actuar en su labor como garante en las conversaciones entre el gobierno venezolano y la oposición de ese país. Este funcionario del saliente gobierno de Michelle Bachelet emitió declaraciones claramente intervencionistas, deplorables y sobre todo falsas en materia de lo que se conversó en República Dominicana.
Muñoz, en una jugada tejida entre la oposición venezolana, el gobierno estadounidense y el llamado Grupo de Lima, decidió suspender su participación como acompañante del diálogo entre la oposición y el Ejecutivo venezolano. Esto, según la cancillería chilena se hace “mientras no se concrete a la brevedad las condiciones entre las partes para la realización de las elecciones presidenciales democráticas, transparentes y conforme a estándares internacionales. Chile suspende indefinidamente la participación en las negociaciones que se llevan adelante en Santo Domingo por la incertidumbre del proceso entre el Gobierno y la oposición venezolana…”
Declaraciones mañosas, falsas, direccionadas para desacreditar al gobierno venezolano y un proceso de diálogo llevado en forma seria y honesta. Muñoz ha sido la punta de lanza, un títere manejado por hilos, a estas alturas muy visibles,  lo que debería avergonzar a un gobierno que da sus últimos estertores sacudido, no sólo por estas maniobras  en el plano de la política exterior, sino por los propios desaciertos en el plano interno como ha sido el caso de la denominada Operación Huracán,  que terminó siendo un burdo montaje policial contra el movimiento mapuche. En la jerga del Baseball, cuando algo anda mal, se suele decir “no da pié con bola” y en este plano la cancillería chilena no da pié con la necesaria dignidad que hay que tener en materia de relaciones internacionales.
El diálogo mencionado refiere a las conversaciones llevadas a cabo en República Dominicana en que el gobierno venezolano y la oposición llegaban con seis de los siete puntos previamente consensuados como elementos base del diálogo. Esos puntos se plasmaron en un acta de pre-acuerdo firmada por las partes y entregada al presidente de la República Dominicana Danilo Medina, quedando sólo por precisar la fecha para la elección presidencial. Los puntos acordados fueron:
1.- Defensa de la soberanía de Venezuela y rechazo a injerencia extranjera
2.- Ampliar garantías electorales
3.- Convivencia pacífica y reconocimiento entre las partes
4.- Cese de la guerra económica y defensa en común frente a las sanciones de EE.UU. y la Unión Europea
5.- Acordar canales de ayuda humanitaria
6.- Liberación de encarcelados culpados por promover la violencia política
Tanto el Mandatario Dominicano como el garante español, el ex Presidente español José Luís Rodríguez Zapatero solicitaron a ambas delegaciones cerrar las negociaciones para la fecha electoral en la ciudad de Caracas, de manera tal que el día 6 de febrero del presente año se pudiera, en un acto único, firmarse el Acuerdo de Santo Domingo.
Crónica de una canallada
Lo que aconteció, posteriormente,  es la “crónica de una canallada” como lo ha definido un alto funcionario del gobierno venezolano en Caracas, quien habló con este cronista. Efectivamente, esta infamia e indignidad significó, que el día 5 de febrero a altas horas de la noche, en presencia del ex presidente español Rodríguez Zapatero, Gobierno y oposición venezolana cerraron las negociaciones aceptando la fecha del 22 de abril para elección presidencial, fecha propuesta por la oposición y aceptada sin contrapropuesta por parte del Gobierno.
José Luís Rodríguez Zapatero encaminó sus pasos al Palacio de Miraflores en Caracas a informar entusiastamente al Presidente Nicolás Maduro del acuerdo alcanzado, a la vez que informaba al Presidente de República Dominicana, Danilo Medina. El Presidente Medina instruye al Canciller de su país, Miguel Vargas, para que se habilite un acto formal, para la firma del documento el día 6 de febrero y se convoca efectivamente para la firma, no para otro asunto, puesto que la derecha venezolana había dado por culminado el proceso al proponer y aceptársele la fecha del 22 de abril.
El día 6 de febrero se hacen presente las delegaciones, inesperadamente, tal como lo afirma vehementemente Rodríguez Zapatero en su comunicado, Julio Borges exige abrir nuevos temas. Hubo reclamos por parte del Presidente Medina al respecto. Las horas transcurrían bajo la negativa de Borges de firmar sino se cumplían nuevas condiciones. Por supuesto el desconcierto, la decepción, y hasta el enfado de Rodríguez Zapatero, del Presidente Medina y Canciller Vargas era evidente. No así para la delegación del Gobierno venezolano dado el historial de desplantes, soberbia, carencia de ética y seriedad por parte de la derecha en otros intentos de acuerdos desde el año 2002 a raíz del golpe de Estado.
Recordemos que ese día 6 de febrero,  el Secretario de Estado y magnate petrolero Rex Tillerson se encontraba de visita en Colombia dictando pautas al gobierno neogranadino. Borges recibe una llamada telefónica desde Bogotá, la atiende y se retira al hotel aproximadamente a las 16.30 Luego regresa al local de reuniones aproximadamente a las 19.00 horas y, bajo evidente y deplorable estado de embriaguez – según testigos presentes en el momento de este bochornoso incidente -  anuncia que la derecha no firmará el acuerdo porque “no es digno del pueblo venezolano”. Exigiendo de paso que las s elecciones fueran monitoreadas por el Grupo de Lima, convertidos en un grupo de países fieles servidores de los deseos de Washington.
Es necesario tener en cuenta que sí hubo acuerdo asentados y firmados por ambas partes en el acta que está en posesión del Presidente Medina y al cual los gobiernos latinoamericanos y la prensa internacional pueden consultar. Lo que no hubo fue firma protocolar del acuerdo por la irresponsabilidad de Julio Borges y sus acompañantes. En este escenario y en una operación planeada con antelación,  los cancilleres de Chile y México desisten de seguir participando como acompañantes por presiones y exigencias del gobierno norteamericano y por cuanto ya conocían la decisión de Washington de impedirle a la derecha firmar el acuerdo final.
Como bien lo dijera el pasado 11 de febrero en TV Jorge Rodríguez, primer vocero de la delegación del Gobierno lo vivido refleja “…la inaudita e indecente conducta cobarde y antiética de Julio Borges…” Aun cuando tales revelaciones son aplicables también al resto de la delegación, que con su silencio avalan este artero atropello a la verdad, a la democracia y al derecho de los venezolanos a darse su propio derrotero fuera de los dictados de potencias extranjeras.
Para Rodríguez Zapatero lo acontecido no sólo fue una sorpresa, sino que en círculos del gobierno venezolano y a representantes opositores dio cuenta de su indignación por la actitud de Borges y los suyos, que echaban por la borda dos años de trabajo. El ex Presidente español es testigo de los esfuerzo del gobierno venezolano por alcanzar la paz social y avanzar en el diálogo con una oposición violenta y carente de dignidad nacional. Rodríguez Zapatero sostuvo que con la conducta opositora se ha dado un portazo a  "un proceso electoral con garantías y consenso en la fecha de los comicios, la posición sobre las sanciones contra Venezuela, las condiciones de la Comisión de la Verdad, la cooperación ante los desafíos sociales y económicos, el compromiso por una normalización institucional y las garantías para el cumplimiento del acuerdo, y el compromiso para un funcionamiento y desarrollo plenamente normalizado de la política democrática."
El Presidente Nicolás Maduro afirmó que el Gobierno tomará los acuerdos logrados como un compromiso ético con el pueblo y que serán puestos en práctica a cabalidad. De hecho, ya presentó su candidatura para el proceso electoral el día 22 de abril, en cumplimiento de fecha propuesta por la derecha. Hasta el día de hoy, esa derecha no ha dado la cara al país y seguramente no la dará en la forma que los acontecimiento se dieron y para ello utilizaran la maquinaria mediática de Estados Unidos y sus aliados para desvirtuar lo acordado, mentir, subvertir y tratar de impedir que Venezuela siga adelante con conceptos claves como son los de soberanía y dignidad.
La derecha venezolana vuelve a asumir su verdadero camino político. Donde se visualiza caminos de entendimiento entre los líderes ultraderechistas Henrique Capriles y el reo Leopoldo López,  para cerrarle el paso a un Henry Ramos Allup dispuesto a competir en las presidenciales, teniendo como base las cuatro gobernaciones obtenidas en las elecciones del pasado 15 de octubre del año 2017. La derecha dura, recalcitrante, el instrumento de Washington en el país sudamericano sólo pretende  desestabilizar, sabotear cualquier intento de paz con una fórmula de ataque contra el pueblo venezolano, que sólo beneficia a los grandes poderes de Estados Unidos en lo que nuestro confidente denomina “el miserable propósito de crear condiciones para una intervención militar anunciada por los halcones de Washington”.
Pero, en estos intentos de propiciar un Golpe de Estado donde se reúnen conspiradores de la administración de gobierno estadounidense, senadores de origen latino y en la suma y resta de los políticos venezolanos - con un pié más en el norte que en su país – no han considerado un elemento central: al pueblo venezolano y sus Fuerzas Armadas, llamados a defender su soberanía, prontas a defender esta sociedad sujeta a tantas tribulaciones, pero que no ceja en la adopción de toda clase de medidas que permita enfrentar las amenazas internas y externas.
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OTRA COSA: Marcha por el antiguo trazado de la Cañada. Villaviciosa-Príncipe Pío, 25F 9h.




El 70% de las dictaduras del mundo recibe apoyo militar de Estados Unidos




Aproximadamente tres cuartas partes de las dictaduras del mundo reciben actualmente ayuda militar de los Estados Unidos. Este es un récord extraño para una nación que a menudo justifica sus radicales intervenciones extranjeras en un intento por “promover la democracia” y “frustrar las dictaduras malvadas”.
Durante la Guerra Fría se hizo famosa la frase de Franklin D. Roosevelt: “puede ser un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta” sobre el dictador nicaragüense, Anastasio Somoza. Ahora, el análisis de la coyuntura internacional muestra que Estados Unidos ayuda militarmente a los dictadores de todo el mundo, pero utilizan un lenguaje más hipócrita llamándolo “promover la democracia”.
El año pasado, Foreign Policy publicó un artículo titulado ” ¿Por qué Estados Unidos es tan malo para promover la democracia en otros países? “Allí, el profesor de Harvard Stephen M. Walt señaló que la mayoría de los esfuerzos de promoción de la democracia de Estados Unidos en el exterior terminan en fracaso, y casi una cuarta parte de las democracias del mundo se han degradado en los últimos 30 años. Aunque Walt culpa a la confusa historia estadounidense de intervenciones militares por no difundir la democracia, un nuevo análisis sugiere que la razón de esta preocupante tendencia no es que la democracia no fue promovida de la manera “correcta”, ya que la democracia nunca fue pensada para ser impuesta por un tercero.

 digitalsevilla.com
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OTRA COSA: La franja de Gaza agoniza sin energía ni medicinas





Cementerio de chalecos salvavidas, isla griega de Lesbos


El más triste oxímoron, un cementerio de chalecos salvavidas. La foto me la envía mi hija mayor desde la isla griega de Lesbos, donde pasa un tiempo colaborando con una ONG en la atención de personas refugiadas. Siguen llegando, o intentando llegar, aunque la atención mediática y política haya decaído.
"Nuestra tarea es recoger a las personas una vez que han bajado de embarcaciones precarias llamadas dinguis y llevarlas a un campamento donde solo pueden pasar la primera noche. Ayer llegaron 35 personas, entre ellas doce niños", nos cuenta mi hija. "Les damos mantas y ropa seca y algo calentito de comer, después les llevan al campo de refugiados permanente de Moria, que está en muy malas condiciones".
Lo cuenta y me parece mentira que hable de Europa, que no seamos capaces de prestar mejor asistencia a quienes llevan tantas penurias y kilómetros recorridos, que no estemos evitando que tantas dejen la vida en la travesía. Que el gobierno español siga sin cumplir sus obligaciones de acogida.
Mientras los refugiados esperan y desesperan en campos precarios, sus chalecos se van apilando en un vertedero a la espera de ser destruidos o reciclados. Muchos de esos chalecos son falsos, están hechos de esponja y ni siquiera ayudan a flotar.
El cementerio de chalecos salvavidas es un gigante monumento de este drama humanitario, un vergonzoso recordatorio de que es nuestra obligación hacer mucho más por garantizar el derecho humano y universal a una vida digna.

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OTRA COSA: Spiriman denuncia lazos de altos cargos del SAS con hospitales privados




viernes, 23 de febrero de 2018

Guerra en Siria: "Bombardean colegios y hospitales. Es el día del juicio final"

21 feb. 2018  Nora Urbina ha compartido un enlace.

Habla Abu Bashir, médico en Guta, donde el régimen de Asad ha matado a docenas de civiles en una de las mayores masacres de la guerra en Siria
El bombardeo más mortífero contra Guta Oriental


Una mujer siria y varios niños huyen para ponerse a cubierto en Hamouria, Guta. ABDULMONAM EASSAAFP
Guerra en Siria: "Bombardean colegios y hospitales. Es el día del juicio final"
Un rugido ensordecedor que da paso a un golpe seco, contundente y letal. Así son los días y las noches en el distrito opositor de Guta Este, a las afueras de Damasco. Así lo escuchó EL MUNDO en una grabación que Abu Bashir, un médico residente en la zona cero, le envió ayer durante una entrevista. Cientos de personas han muerto o sufrido heridas alrededor del facultativo desde el domingo, en una de las mayores matanzas de la sangrienta guerra en Siria. Una situación que muchos asemejan a la de Alepo a finales de 2016.

"Puede que estemos en el mismo escenario de Alepo. Es un asalto en el que se están matando simples civiles. Se está destruyendo todo, incluidos mercados, hospitales y escuelas", denuncia Abu Bashir desde el barrio de Saqba, uno de los más golpeados estos días en la que varios testigos han definido como la fase más mortífera en siete años de guerra. "Las organizaciones internacionales son débiles. Son incapaces de ponerse en nuestro lugar", critica el doctor, mientras, añade, dos cazabombarderos sobrevuelan su hogar.

El 22 de diciembre de 2016, los últimos combatientes opositores y civiles que lo desearon abandonaron el pedazo de Alepo que les quedaba, tras meses de un asedio atroz que incluyó el bombardeo intensivo de infraestructuras civiles y el bloqueo de ayuda humanitaria. Abusando de una táctica militar vieja como las guerras, el Gobierno de Bashar Asad y sus aliados trataron de quebrar la reticencia de los grupos armados opositores a rendirse matando a docenas de civiles por tierra y aire. La historia se repite en Guta Este.
Los proyectiles llevan semanas lloviendo copiosamente sobre Guta, hogar de al menos 350.000 asediados. Más de 700 personas han muerto en los últimos tres meses, según recuentos locales. Desde el domingo pasado hasta ayer, entre rumores de un asalto inminente de fuerzas leales a Asad, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización pro opositora que informa en base a una red de activistas sobre el terreno, elevó a 194 el número de fallecidos y a más de quinientos el de heridos.

Sin recursos médicos para los heridos

"Mis hijos, de tres y dos años, me preguntan por qué nos atacan así. Cuando oyen el ruido de los cohetes se quedan silenciosos, en shock, y vienen corriendo a mis brazos", dice Abu Bashir, lamentando que el trabajo frenético atendiendo a las víctimas de los bombardeos no le permite apenas estar con su familia. Su labor médica puede costarle la vida. La Organización Médica Sirio Americana (SAMS), informó ayer de ataques a siete instalaciones sanitarias de Guta. La de Mary, donde murió un médico, quedó impracticable.
Abu Bashir comparte con este periódico imágenes impublicables, de cuartos convertidos en quirófanos improvisados, sin profilaxis ni apenas equipamiento médico, donde cuerpos desgarrados por las bombas aguardan una última clemencia. "No tenemos sérum anestésico, morfina o antiinflamatorios", alerta él, "los doctores están teniendo que operar con instrumentos reutilizados, y empleando medicamentos caducados". Tal escenario, asevera el médico, "es el del Día del Juicio Final". Igual de horrorizados están los responsables de UNICEF, tras noticias como el relato de un colaborador de la agencia France Presse en Guta, en el que explicaba cómo tenían que llegar a guardarse los cadáveres de los pequeños muertos en neveras. Tanto que la agencia de la ONU para la infancia emitió ayer un comunicado en blanco, con una serie de entrecomillados vacíos, dando a entender que faltaba texto, culminados por una explicación: "Ya no tenemos palabras para describir el sufrimiento de los niños y nuestra indignación".
"La comunidad internacional debe adoptar sus responsabilidades. Detener este río de sangre y la hambruna. Son crímenes de guerra", rogó Abu Bashir. "El acceso a ayuda humanitaria debe abrirse inmediatamente, la comida y las medicinas deben ser traídas y los bombardeos deben detenerse", insistió. Pero al otro lado sigue el silencio. La guerra siria, convertida en conflicto de intereses extranjeros, se ha retorcido tanto que hasta sus mesas de resolución han degenerado en meras plataformas proselitistas, incapaces de pararla.
Desde la caída de Alepo, Bashar Asad y sus principales soportes, Rusia -clave en los bombardeos aéreos y en la rehabilitación internacional de la figura del presidente Asad- e Irán -que ha proporcionado financiación y combatientes a un aliado crucial en la región- se han erigido como vencedores. Pero, principalmente en una franja sureña, en la provincia de Idlib y en Guta, una amalgama de opositores de todo tipo, entre ellos algunas brigadas radicales e incluso fieles a Al Qaeda, han mantenido sus posiciones. Según las autoridades sirias, el asedio salvaje a Guta -donde mataron a 1.300 personas con un ataque de gas sarín en 2013- responde a la necesidad de acabar con los "terroristas" apostados allí, quienes, según la agencia SANA, mataron ayer a un civil e hirieron a nueve con sus proyectiles de mortero sobre zona oficialista. Los civiles, cuyo apoyo a unos y otros es desigual y responde primariamente a un interés de preservar su vida y sus posesiones, siguen siendo los grandes damnificados del averno sirio.
elmundo.es
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OTRA COSA:  La herida de la crisis en la universidad madrileña: más cara y menos financiada





Moderna de Pueblo despierta de un sopapo a las princesas de cuento 'idiotizadas'

Raquel Córcoles presenta Idiotizadas, un cuento de "empoderhadas" para desaprender lo que nunca deberían habernos enseñado en Disney
"No me planteo de momento dibujar tiras de política porque me interesa poco: es un campo de nabos y no me he visto representada"
  23/11/2017 http://www.eldiario.es/cultura/libros/Moderna-Pueblo-princesas-idiotizadas_0_711129297.html


Érase una vez, una princesa que vivía en un castillo con cimientos patriarcales y dormía a la espera de su príncipe encantador. Un día, Zorricienta y Gordinieves, hartas de ver cómo perdía el tiempo postrada en una cama, decidieron despertarla de su letargo y llamar al Empoderhada, experta en transformar a muchachas idiotizadas por los cuentos clásicos.
Junto a la Sirenita pescada, las cuatro amigas emprenderán un largo camino para "desaprender lo que nunca deberían habernos enseñado". Esa es la premisa del nuevo libro de Moderna de Pueblo, Idiotizadas, que acaba de salir publicado por la editorial Zenith. La viñetista, menos conocida como Raquel Córcoles (Reus, 1986), aborda con su clásico sentido del humor las contradicciones de las relaciones de pareja a través de una mirada feminista.
"Me ha quedado un poco heteronormativo, la verdad", confiesa en un sillón de color violeta "perfecto para la ocasión". El personaje de Moderna abandona esta vez su cómoda posición de espectadora para representar uno de los debates más peliagudos de la actualidad: el del instinto maternal.
Tras haberse mudado de la gran ciudad a las afueras, hacer la cena cada noche junto a su pareja y una copita de vino, y renunciar a la juerga por acurrucarse en el sofá haciendo la cucharita, llega la temida conversación. "No condeno que una mujer quiera tener hijos a los 30. Lo que me da miedo es que no se planteen las cuestiones previas: ¿es lo que quieres de verdad? ¿O solo es una cosa más que tachar de la lista?", defiende Córcoles.
A través de sus tiras, Raquel ha encontrado una vía de entendimiento con su propio círculo de amistades y una forma de lanzar sus indirectas en temas delicados como la maternidad. "Quería expresar todas esas cosas que no le puedes decir a una amiga, pero con la intención de que se reconozcan. No le puedes decir que su novio es imbécil, porque está enamorada, pero si lo lee quizá sea consciente de que no la trata bien", explica.
Córcoles también tuvo que salir de su pueblo, abrir su "mentalidad paleta" y conocer a sus "amigas y fuente de inspiración" para deshacerse del mito del amor romántico y de los tópicos. En eso, admite, su madre tuvo un papel muy importante. Idiotizadas le dedica un largo pasaje a "la Cenicienta del principio del cuento", una mujer que se casó a los 20 por mandato de sus padres y se pasó gran parte de su juventud siendo la criada de su marido.
"A pesar del machismo que la rodeaba, mi madre nos educó a mí y a mis hermanas en el feminismo", dice la artista. Les animó desde pequeñas a ser autosuficientes y preparadas para no depender de un hombre, y ella misma tuvo que rehacer su vida a los 50 para empoderarse lejos de la opresión de su hogar. "Aún así, sigue teniendo inseguridades cuando se ve representada en las viñetas", dice Moderna de Pueblo.
"Nunca, nunca, lo dejes todo por un hombre". Fue el consejo que le dio su madre y lo que le incitó a guardar en un cajón con llave todos esos libros de princesas sumisas y dolientes. "Mi favorita era Bella, que nos la vendían como la culta y rarita que leía libros. Ha sido el cuento que más rabia me ha dado cuando he crecido.  Trata de un maltrato y representa el síndrome de Estocolmo al dedillo. Ella siempre preciosa y dulce, mientras que él puede ser una Bestia porque nosotras vemos la belleza del interior. Ellos, en cambio, no", se lamenta.
Gordinieves
Esa reinvención de las normas clásicas dio alas a los dos mejores personajes del libro: Gordinieves y Zorricienta. La primera, que representa varios cuentos a lo largo de las viñetas, como La Bestia y el Bello, es una mujer de armas tomar, con curvas, que odia la cera depilatoria y adora los cunnilingus. Desde pequeña ha sufrido todo tipo de comentarios porque su cuerpo no cumplía los cánones heteropatriarcales, pero ahora no hay nadie que consiga minar su moral.
"El personaje se basa en una amiga de la que me quedé prendada. Nunca había conocido a nadie así", cuenta Moderna. Dice que la dibujó un día de aburrimiento para probar un trazo nuevo que representase a otro tipo de mujer real. "Soy una dibujante muy limitada y nunca había salido del prototipo de cuerpo delgado que hago siempre. Pero fue un gustazo trazar tetas, barriguitas y muslazos", cuenta entre risas.
Pronto,  Gordimala (aka Gordinieves) se convirtió en un símbolo del movimiento body positive -aunque odia esa etiqueta-, y homenaje a todas las mujeres que han aguantado los consejos condescendientes de sus amigas delgadas. "Yo también he querido ayudar a una amiga a través de inculcarle los cánones a los que yo me he sometido, pensando que así sería la perfecta mujer de éxito. Tanto me las daba de feminista y la que tenía que cambiar era yo, no ella", asume.
Por su parte, Zorricienta es la que tantas veces ha sufrido slut shaming por llevar una vida sexual sin escrúpulos ni limitaciones. Mientras ella se acostaba con quien le venía en gana y era una "zorra", el chico que hacía lo mismo era el "puto amo". Es la amiga que siempre tiene ganas de fiesta, la que siente arcadas si se habla de bodas y bebés y quien cuenta las mejores anécdotas picante en las quedadas de grupo.
Zorricienta
Aunque se narran con un tono de humor y superación, Idiotizadas aborda temas peligrosos como la anorexia, la bulimia o el maltrato psicológico. "Para explicarlo con datos ya están las campañas del Ministerio, aunque metan la pata siempre, y a mí lo que me interesa es que educar en feminismo también pueda ser divertido", resume.
Después de especializarse en las tribus urbanas y dedicar una oda "a las amigas que se salvan las unas a las otras", ¿hay lugar para la política? "Lo he pensado, pero me interesa poco porque es un campo de nabos y no me he visto representada. Son esos señores hablando de sus cosas y haciendo mansplaining", razona. Dice que, en todo caso, le interesan aquellas políticas que sufren un escarnio constante por ser mujer y a las que describen con un insulto machista diferente cada día: "la fea, la que no se depila, la gorda, la guapa que solo está ahí por su físico o la zorra".
"Me apetece hacer ficción porque faltan muchas historias por contar. No me sirve de nada que sigan revisionando películas de Disney, mejor que salgan nuevas con la mentalidad fresca", dice a modo de colorín colorado. Aunque de pequeñas solo nos contaron un final feliz, ahora sabemos que existen muchos más, e Idiotizadas es una bonita muestra de ello.


Concentración Urgente, Valtonyc Libertad, 23 Feb. 19h. Sol Madrid


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OTRA COSA:  Para ir abriendo el debate sobre Mayo del 68, de Fernando Broncano